martes, 18 de noviembre de 2008

... confundido algo un poquejo


HoyPiliha ... confundido algo un poco.

La cosa fue que Pili iba al Mercadona y yo necesitaba gel. Le dije: Pili, ¿me puedes traer gel Lactovit?
-Uy, sí, claro, ¿de qué? ¿de fresa?
-¿De fresa? Y ¿cómo vas a traer de fresa? ¡Qué voy voy a oler un poco raro!

Y Pili se marchó a comprar al Mercadona.

Pasó una media hora, y Pili volvió al piso. Cuando me acerqué a la cocina, le vi metiendo la compra en el frigorífico, y me dijo: ¡aquí lo tienes! ¡Y no es de fresa!

Al principio, pensé que habían hecho los botes de gel demasiado pequeños, y justo después me pregunté por qué los estaba metiendo al frigorífico, pero pronto me di cuenta de lo que ocurría. Me había traído Actimel, que es una especie de yogur líquido.

Ese día no me eché gel al ducharme, pero estoy a tope de defensas.

domingo, 16 de noviembre de 2008

HoyPiliha esperado a un frigorífico o la teoría de la "Neurona esquizofrénica"

HoyPiliha ... esperado durante veinte minutos a una puerta de frigorífico. Esto es: Pili ha sacado unos langostinos congelados del congelador por equivocación, ha cerrado la puerta y, cuando los iba a devolver a su sitio ha pensado: "¡No! Que las puertas de los frigoríficos tienen una ventosa alrededor que adquiere presión, y he de esperarme unos minutos si la acabo de cerrar".

Pues bien, hemos resuelto que esta teoría ha sido suministrada a su cerebro por una "Neurona esquizofrénica" (las mayúsculas son porque tiene entidad propia). Esta Neurona resuelve los problemas del cerebro de Pili en oposición al resto de amigas neuronas; es decir, que se la refanfinfla lo que diga el resto de neuronas, ha cortado las sinapsis y no vive en comunión de pensamiento con el resto de la pandilla. Por ello, ha inventado la "teoría de los 20 minutos de espera tras cerrar la puerta del frigorífico".

Cuando hemos llegado a la cocina, Pili tenía la caja de langosinos bajo el brazo, con la rodilla ligeramente doblada a modo de espera y con pequeños movimientos ritmicos de la pierna miraba la puerta del congelador, como recriminándole su comportamiento. Pensaría: ¡Qué mal inventada estás, que hay que esperar a que te recuperes cuando se te cierra!

Al relatarnos la teoría de la presión de la puerta, nos hemos dado cuenta de la existencia de la "Neurona defectuoso-esquizofrénica", por lo que le hemos aconsejado "apretarse" una buena "cogorcia" a ver si hay suerte y muere (la neurona). No encontramos una solución menos drástica.

Al final hemos abierto la puerta del congelador, y Pili ha mirado con cara de sorpresa.

viernes, 14 de noviembre de 2008

... hecho una paella con una cerilla

HoyPiliha hecho una paella con una cerilla. La cosa que es que vinieron unos amigos a comer, y Pili se ofreció a preparar una deliciosa paella.

Pili madrudó por la mañana, fue al supermercado y compró las viandas necesarias para una suculenta paella. Sólo quedaba la preparación.

Mientras Pili preparaba la paella, los amigos a su alrededor esperaban la fiesta culinaria disfrutando de unos botellines. Y pasó el tiempo ... tic, tac, tic, tac.

La pandilla alrededor de la vitrocerámica estaba borracha. No podía más, y todo el mundo, con los ojos "coloraos", miraba la paella incombustible. Allí seguía el caldo, nunca una paella había tardado tanto en consumirse... tic, tac, tic, tac

Cuando ya nadie hablaba, y las pocas frases que se escuchaban eran propias del alcohol, a alguien se le ocurrió mirar los botones de la vitro: Pili sólo había encendido el hogar de en medio, de un diámetro cercano a la cabeza de una cerilla. Todo el hogar de alrededor estaba apagado.

Al final, la paella terminó de hacerse, y la cantidad de "pegado" que había en medio de la paellera es indescriptible.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

...roto la séptima cuchilla de la vitro.

Pues bien, como algunos no creyeron la historia del pelapatatas, o la señalaban como exagerada, desde Hoypiliha hemos querido ilustrar este post, y no sólo con una imagen de la nueva historia, sino con la del pelapatatas, ya sin cuchilla.

El brio que muestra Pili al limpiar la vitrocerámica es digno de las mejores películas de Rambo, y su cara espejo de las caras de ahinco de Yacki Chan al subir por las paredes. Esto ha supuesto la rotura de siete cuchillas de limpieza, aunque en la fotografía sólo os mostramos una.

Ahora ya tenemos una de metal, pero todo puede ocurrir con ella ...

martes, 11 de noviembre de 2008

....cosido un cojín al revés

HoyPiliha cosido un cojín al revés...

Pues sí, después de prometer y prometer que algún día cosería los cojines del salón, pues las esponjillas esas horrorosas estaban siempre bailando por los suelos, Pili se ha puesto manos a la obra y ha cosido los cojines.

La cosa ha sido más o menos así:

- ¡Ay, voy a coser los cojines, que si no nadie los cose y las esponjillas están siempre por los suelos!

Con su habitual desparpajo en el movimiento, ha recuperado de algún ordenado cajón los aperos del coser, se ha puesto su dedal, se ha sentado con vigor pero tranquilidad, ha colocado paralelamente a sí el acerico como la enseñaron y, mientras "ladeaba la boca" unos treinta y cinco grados, y sacaba una lengua concentrada, ha comenzado sus garbosas puntadas, que el garbo lo tiene Pili de por sí, no ha necesitado aprenderlo de nadie.

Cuando ha terminado con los cojines, sobretodo con uno que tenía una boca como la del Canal de la Mancha, ha mostrado la obra terminada, como quien coloca la bandera de España con el PVC al acabar el tejado.

La alegría le ha durado unos siete segundos, como los besos a Los Rodríguez, y sus ojos se han vuelto bizcos al ver cómo las puntas de los cojines miraban hacia dentro.

Ahora tenemos unos maravillosos cojines redondos. Los más originales, eso sí.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Hoy Pili ha abierto una cerveza con un pelapatatas

HoyPiliha abierto una cerveza con un pelapatatas. Bueno, miento, no ha abierto la cerveza. Ha llegado a la cocina y se ha puesto a buscar el abridor con un botellín en la mano, ha metido la mano en el cajón de los cubiertos como quien busca una moneda en una espuerta, ha mirado hacia todos sitios como esperando que alguna aparición le trajera el abridor, y ha cogido el sacacorchos.

El sacacorchos es un instrumento con el que nos regalan un mdio abridor de cervezas, con el que a duras penas se abre nada, y Pili lo ha experimentado. Al ver que no podía abrir la cerveza ha cogido, como a quien se le va la vida, un pelapatatas. Y, suponemos, por parecido, habrá pensado: "Si prácticamente tiene forma de abridor, se podrá"

El pelapatatas se ha doblado, ahora yace enterrado en el cajón como remedo de lo que fue en su día. A Pili, al final, le hemos abierto el botellín con un cuchillo.

domingo, 2 de noviembre de 2008

Pili prepara la comida

... Y Pili, después de conseguir cerrar el frigorífico, inicia su batalla para paliar el hambre.

Pili se lleva mal con las vitrocerámicas, éstas tienen varias teclas y la temperatura puede subirse o bajarse, pero para Pili la vitro es como un horno de leña. Enciende la vitro al máximo, nunca baja la temperatura, vacia una botella de aceite en la sartén y comienza a preparar uno de sus suculentos y dietéticos platos: croquetas congeladas, calamares, patatas, etc..

La vitro al máximo provoca lo que era de esperar, sobretodo cuando lanzas una croqueta congelada y con hielo. La humareda llena la cocina, el sonido se asemeja al de los frenos de un camión, y el olor es el de Lauticia del pueblo. Cierra la puerte, mientras grita: "Joo, ¿por qué?" Y enj poco más de cuatro minutos tiene acabada la comida, y le ha dado tiempo a echarse un vaso de Coca-Cola.

La puerta de la cocina se abre, como la puerte de lluvia de estrellas, y mientras el humo intenta hacerse un hueco en el pasillo, la estrella sale al escenario. Con su plato. Con su sonrisa.

Ahora come, todo está churrascado, pero dice que le gusta así. Al fin y al cabo, si acabas algo mal hecho, puedes conformarte con decir que es lo que buscabas desde el principio.